Estás en: > > La Nau muestra en una exposición el Yturralde más reciente y sublime

La Nau muestra en una exposición el Yturralde más reciente y sublime

José María Yturralde, en La Nau.

José María Yturralde, en La Nau.

La Nau acogió, del 21 de noviembre de 2016 al 19 de enero de 2017, la exposición ‘Yturralde. Cartografías de lo sublime’. Las obras de José María Yturralde, uno de los referentes internacionales de la abstracción contemporánea, se expusieron en Valencia, después de 17 años, ya que su última individual en la ciudad se realizó en el IVAM en 1999.

La rueda de prensa, durante la que se presentó la exposición a los medios, contó con las intervenciones del vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño; del artista, José María Yturralde; del comisario de la exposición, Santiago Pastor; y del director de Actividades de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia, José Pedro Martínez.

La Universitat se centró en la producción más reciente del artista, con obras inéditas, algunas acabadas en el verano de 2016. Una selección que reunió 11 obras de gran formato que apelaban a la sensibilidad del público conduciéndole a espacios de reflexión y emoción a través de una cartografía inexplorada y en las que primaba siempre lo sublime. Esta exposición formó parte del conjunto de actividades conmemorativas del I Centenario del Colegio Mayor San Juan de Ribera de Burjassot, del que el artista fue colegial becario por oposición durante su etapa formativa universitaria.

José María Yturralde está considerado como uno de los pintores más sobresalientes dentro de la tradición europea de la abstracción geométrica. La evolución de su poética se demuestra como un elemento explicativo clave de una parte de lo que ha pasado en el arte del último medio siglo en nuestro entorno. Es claramente valiosa para el análisis de la configuración de una de las vías alternativas tras la crisis del informalismo. Y también lo es a los efectos de entender el panorama diverso de la abstracción contemporánea.

El proyecto expositivo, que se pudo visitar en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau, se centró en su producción artística más reciente. Se mostraron 11 obras de gran formato que iban desde uno de los últimos ‘Postludios’ hasta las últimas creaciones dentro de la serie circular ‘Enso’ o de una incipiente línea de trabajo, visible en ‘Citrinitas’, donde son fundamentales las rápidas variaciones cromáticas hacia los límites del soporte u otras rectas que rigen en la composición. Se persiguió crear, con una disposición por conjuntos dialogantes, distintos espacios de reflexión y emoción, donde primara lo sublime.

Se mezclaron obras monocromáticas, con grandes extensiones sensiblemente graduadas, con piezas que eran una especie de aforismos pictóricos o ‘haikus’ visuales, dentro de los que la inmensidad de aquello que se puede conocer se condensa en términos plásticos esenciales. En otras era el poder del vacío el protagonista. En todos los casos, la luz y, sobre todo, el color desempeñaban una importancia fundamental para hacer ver esencialmente aquello que es inasible, para llegar a lo sublime.

“Pretendo que las obras ayuden a pensar, a meditar, que sean una ventana para abrir dimensiones. De la misma manera que la mirada de San Francisco de Zurbarán, que se exhibe en el Museo Fine Arts de Boston es capaz de transportarte a otro lugar, persigo llegar a ese estadio de consciencia a través, por ejemplo, de mis abstracciones”, señaló Yturralde de sus producciones más recientes. En la sala se exhibieron sus horizontes, unas obras en las que, según explicó, retrataban el origen: “Todo surge ahí, en el horizonte, como recuerda un proverbio tuareg, el horizonte es la morada de lo terrenal y lo celestial”. Con los horizontes convivían los círculos (que tituló ‘Enso’, una traducción de su significado en japonés) y los fascinantes vacíos.

El comisario de la exposición, el arquitecto Santiago Pastor, subrayó la idea de “agente global” de Yturralde, puesto que es uno de los pocos artistas contemporáneos que ha conseguido trascender a escala internacional para convertirse en uno de los “hitos del arte español” con obras en las colecciones, centros contemporáneos y museos más importantes del mundo. En este sentido, Pastor recordó cómo ya en la década de los 70, Yturralde se trasladó a Massachussets (Estados Unidos) para dedicarse a la investigación y también ejercer la docencia en el Center for Advanced Visual Studies del MIT, algo que luego ha continuado en el Centro de Cálculo y en el laboratorio de la luz de la Universitat de València y también en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València, donde es catedrático desde 1994.

La originalidad de la obra de Yturralde y esa capacidad de aprehender lo “sublime del mundo” se recogió en la exposición no solo a través de la metáfora de su título, sino también en un audiovisual creado ‘ex profeso’ para la misma y que reunió las intervenciones del catedrático de Estética y Teoría de las Artes de la Universitat de València Román de la Calle; del historiador del arte Tomàs Llorens; del profesor del Centro de Cálculo Complutense de Madrid Isidro Ramos; y del presidente de la Asociación de Antiguos Colegios del Colegio Mayor San Juan de Ribera, Vicente Montesinos. Además, con motivo de la exposición se editó un catálogo muy cuidado que reproducía las obras expuestas e incluía textos del escritor Ignacio Gómez Liaño, del investigador UT Dallas Roger F. Malina, de Tomàs Llorens y de Santiago Pastor, lo que permitía profundizar en la trayectoria y referencias estéticas de Yturralde. Tanto el catálogo como el póster de la exposición han sido obra del diseñador Dídac Ballester.

La Nau permitió así descubrir las creaciones más recientes de Yturralde, algo que fue el resultado de un extraordinario proceso de síntesis. Los planteamientos de Yturralde durante sus dos primeras décadas de carrera profesional, desde la mitad de los 60 hasta el comienzo de los 80, estaban arraigados en la intersección conceptual entre arte y ciencia, y en los desafíos perceptivos.

El tema de las ‘Figuras Imposibles’ es, quizá, el más paradigmático en ese sentido. Pero no fue el único ámbito de investigación dentro de ese campo de cultivo. Los trabajos artísticos con los primeros ordenadores, la profundización en las geometrías de dimensiones superiores, la utilización de láseres, la generación de estructuras volantes, capaces de aprovechar la energía eólica para elevarse y definir nuevos astros poliédricos en el cielo azul, son otras muy interesantes. Fueron centrales, entonces, su paso por el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid y la estancia en el Center for Advanced Visual Studies del MIT.

Más adelante, durante la parte central de la década de los 80, se produjo un giro hacia posiciones más expresivas y, en cierto modo, menos analíticas, donde aún se encuentra. Este nuevo afán sintético, claramente imbuido de la ‘colour field painting’ de Rothko, reflejaba un interés explícito por la categoría de lo sublime. Las series ‘Preludios’, ‘Interludios’ y ‘Postludios’ son una muestra de cómo geometrías que se desvanecen ocupan el lienzo hasta sus límites, con una presencia más etérea, lejos del carácter objetual de las figuras anteriores.

Hoy en día, sus propuestas combinan esos últimos planteamientos con una vuelta al uso de signos geométricos básicos que irradian luz o la eclipsan, llegando a hacerse visibles no por su delimitación explícita, sino por las progresiones lumínicas que adoptan las áreas de color circundantes.

La exposición estuvo organizada y producida por la Universitat de València, a través del Vicerrectorado de Cultura e Igualdad y el Colegio Mayor San Juan de Ribera de Burjassot. La exposición contó con las colaboraciones de la Col·lecció Martínez Guerricabeitia de la Fundació General de la Universitat de València y la Galería Javier López & Fer Francés (Madrid).

Más información y horarios

Fecha de actualización: 26 de Enero de 2017

Esta web utiliza cookies con una finalidad estadística y para mejorar su navegación. Más información

Aceptar / Acceptar